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Blog de Alicia Elizundia

Homenajeado el Quinteto Criollo en sus 15 años de vida

Homenajeado el Quinteto Criollo en sus 15 años de vida

Los quince años de vida del Quinteto Criollo, agrupación insigne dentro del catálogo de la música villaclareña, fueron homenajeados anoche en la sede provincial de la UNEAC.


El escritor y poeta santaclareño Yamil Díaz pronunció las palabras de elogio a Ernestina Trimiño y al quinteto por entregarle durante quince años lo mejor de la música tradicional cubana a nuestra provincia y al pueblo de Cuba.


El gerente de ARTEX en Villa Clara, Jorge Luis Santana, y los vicepresidentes de la UNEAC Gustavo Felipe Remedios y Marta Anido hicieron entrega de un reconocimiento a los integrantes del Quinteto, gesto que fue agradecido por su director, el bajista Mayito Gutiérrez.

Durante el homenaje que rindió la UNEAC a la distinguida agrupación musical villaclareña se pudo disfrutar de  las interpretaciones de los vocalistas  Zaidita Castiñeiras y Pedro Alejo.

Discurso de Raúl Castro en la clausura del VI Congreso del PCC

Discurso pronunciado por el primer secretario del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro Ruz, en la clausura del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. 19.04.2011.

Informe Central de Raúl Castro al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba

 

Informe central al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba presentado por el general de Ejército Raúl Castro Ruz. (16 de marzo del 2011, en el Palacio de las Convenciones, en La Habana, Cuba.)

En fotos, la Clausura VI Congreso del Partido Comunista de Cuba

En fotos, la Clausura VI Congreso del Partido Comunista de Cuba

El pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba eligió este martes como primer secretario a Raúl Castro, en la jornada de clausura del VI congreso de los comunistas cubanos. En el capitalino Palacio de las Convenciones, como segundo secretario resultó electo José Ramón Machado Ventura. También fueron presentados los miembros del Buró Político y del Secretariado. A la sesión de clausura asistió el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, cuya presencia en el salón plenario fue ovacionada.

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel, Raúl y Nemesia en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

El nuevo Comité Central. VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel y Raúl en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel y Raúl en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Raúl en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Raúl en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Fidel en la Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

El nuevo Comité Central. Clausura del VI Congreso del Partido. Foto: Ismael Francisco

Lázaro García: “Ser cubano me permite soportar la subestimación a un provinciano”

Lázaro García: “Ser cubano me permite soportar la subestimación a un provinciano”

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, aquí en 5ta. Avenida y calle 32, en el barrio de Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala.

Hoy nos acompaña uno de los grandes trovadores cubanos, otro de los grandes trovadores cubanos. Lo que lo diferencia a él de todos nosotros, del resto de los trovadores, es que él nació en Cienfuegos y vive en Cienfuegos. Él es de los que no se vino para La Habana, por tanto, a eso le voy a dedicar mi primera pregunta cuando presente a mi gran, gran, gran amigo, Lázaro García.

¡Guajiro querido!, yo le digo guajiro, guajirón, y eso tiene una carga de cariño insólita.

Lázaro. ¡Sin dudas, sin dudas!.

Amaury. Guajiro, entonces empezamos con esa pregunta. ¿Tú naciste en Cienfuegos?

Lázaro. Cienfuegos, ciudad.

Amaury. ¿Cienfuegos, ciudad?

Lázaro. Sí, mis padres eran del campo.

Amaury. Del campo, ¿De dónde?

Lázaro. De la misma zona de Cienfuegos, la Sabana, cerca del Municipio de Palmira, Cumanayagua, de esas zonas son mis padres que luego recalaron en Cienfuegos, una vez casados, y mis hermanos también nacieron en Cienfuegos.

Amaury. ¿Cuán lejos vives ahora de dónde vivías cuando niño?

Lázaro. Ahora vivo muy cerca del mar.

Amaury. ¿Antes, no?

Lázaro. Antes no. Cuando volví a Cienfuegos, a cuatro cuadras de donde nací.

Amaury. ¿Cómo se llama ese dedo de tierra que se mete en la bahía de Cienfuegos, donde vives ahora?

Lázaro. Punta Gorda.

Amaury. Punta Gorda, es que ese es un lugar precioso, si usted va a Cienfuegos alguna vez, Cienfuegos es eso que le dicen: La Perla del Sur, ese mote está super bien puesto.

Pero tú vives en una casa, ahora, que es muy curiosa, porque es una casa humilde, es una casa de madera, pero que tiene el mar. Cuando tú entras a la casa, por delante tiene el mar y por detrás tiene el mar.

Lázaro. Sí, eso es lo más maravilloso. Yo cuando vi esa casa, a ver, estábamos buscando una permuta porque ya mi madre estaba un poquito mayor y teníamos que arrimarnos con ella alguno de los tres hermanos, y bueno, se hizo un concilio ahí y me tocó a mí. Entonces permutamos la casa de ella y la mía por esa. Cuando fui a ver esa casa, estaba en muy malas condiciones.

Amaury. Sí, porque la estás arreglando, todavía la estás arreglando.

Lázaro. Sí, ahora sí la estamos arreglando. Y cuando yo vi ese mar…, frente de la calle, el mar, o sea, el mar, la calle, la casa, el patio y el mar, yo dije: aquí puedo vivir en una casa de campaña.

Amaury. Claro, es que es un lugar paradisíaco donde tú vives.

Lázaro. ¡Sí, qué lindo lugar!

Amaury. ¿De niño estuviste un tiempo aquí en La Habana?

Lázaro. Sí, mis padres vinieron apenas unos meses.

Amaury. ¿Cómo en qué año, guajiro, sería eso?

Lázaro. Ellos vinieron para acá en el 49, creo.

Amaury. Y ellos vinieron a La Habana en busca de trabajo, seguramente.

Lázaro. Tratando de mejorar económicamente. Ya mi padre tenía unos hermanos aquí, que más o menos, con el tema de vender frutas, vegetales, cosas así, se fueron abriendo camino. Un  camino con un techo muy bajito, pero bueno, recuerdo la niñez con mucha alegría, muy bien, sobre todo los primeritos años, ya después fue arreciando.

Amaury. Después la cosa fue apretando más. Ahora ¿Cuántos hermanos son ustedes?

Lázaro. Somos tres, yo soy el más pequeño. Mi hermano mayor Gilberto, que bueno, es el nombre de mi padre, José Ramón, que también ustedes lo conocen, ese es el del medio y yo soy el benjamín (risas).

Amaury. El benjamín, tú eres joven todavía, guajiro, deja eso. Yo traje, Guajiro, la guitarra. Desde que llegaste la estás mirando, y es que a mí se me ocurrió esta idea que quiero compartir contigo. Si no quieres, no lo hacemos.

A mí se me ocurrió que sería una manera bastante diferente en el programa, si tú pudieras -¡fíjate!- no hacer un recital con un presentador, sino ir musicalizando, como si estuviéramos haciendo radio en televisión, ir musicalizando tu propia entrevista.

Cuando yo te conocí, la primera canción que me cantaste, fue una canción que se llama Carretón y evidentemente tu papá era carretonero.

Lázaro. Sí.

Amaury. ¿Carretonero itinerante o de esos carretones que se ponen fijos en algún sitio?

Lázaro. Sí, él se levantaba a las dos de la mañana, cargaba su carretón en la Plaza del Mercado de acá, y tenía un puesto fijo en Basarrate y San Miguel. La clientela, básicamente, eran de                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  las casas de huéspedes aledañas a la Universidad, y más o menos ahí sobrevivíamos. El rigor del carretón lo sufrieron más mis dos hermanos mayores que yo.

Amaury. Claro, tú eras chiquitico.

Lázaro. No obstante, no me salvé de alguna que otra vez, cuando regresaban, si sobraban algunas cosas, tenía que venderlas por el vecindario.

Amaury. Pero,¿cómo hacías? ¿Te ponías una canasta en la cabeza?

Lázaro. ¡Sí, claro!

Amaury. Vamos a hacer la prueba esta, a ver, agarra la guitarra.

Lázaro. Fíjate que esta canción yo la hago muchos años después. El carretón para mí era un juguete, yo me entusiasmaba muchísimo con ese carretón, jugaba con la yegua que lo conducía, para mí era hermosísimo. Solo después me fui dando cuenta -cuando crecí, y murió mi papá, muy joven- lo que era ese carretón para la familia, para mis hermanos y todos. Hice esta canción, un poco evocando eso…

Amaury. …Bueno, canta un pedacito. Vamos a poner pedacitos nada más.

Lázaro. Vamos a ver,¿los dos primeros?, los dos primeros versos, que están en décimas, por cierto.

Carretón, coche en mis juegos

con látigos de papel

y una piedra de corcel

tirada en riendas de fuego.

Carretón, carreta luego

de andar triste y oxidado,

se hizo trabajo pesado

de mis hermanos mayores

y al centro de los dolores

iba mi padre sentado.

Lázaro. Y por ahí sigue.

Amaury. Ahhh. Me trae una cantidad tremenda de recuerdos. Deja la guitarra ahí, la vamos a utilizar en algún otro momento que a mí se me vaya ocurriendo, por supuesto, con tu aprobación. Lázaro ¿tú papá muere en La Habana?

Lázaro. Muere aquí en La Habana, en el año 58.

Amaury. ¿Y cuándo ustedes regresan a Cienfuegos?

Lázaro. Ya al otro año. Él muere en julio del 58. La situación de la familia, bueno, fue la debacle, porque él estuvo muchos meses aquejado de la enfermedad, sin trabajar. Un tío nos tiró un cabo, varios tíos y ahí la pasamos hasta que triunfa la Revolución, y como a finales de 1959, regresamos a Cienfuegos.

Amaury. Llegan a Cienfuegos. ¿Y tú empiezas a cantar, ya en ese momento, como niño?

Lázaro. Ya me gustaba la música. Me gustaba cantar, recitaba mucho en la escuela. Memorizaba mucho los textos de las poesías, me encantaba.Y es curioso, porque no tengo antecedentes en la familia. Pero era una cosa que disfrutaba muchísimo cantar, y cantaba lo que estuviera de moda. Sobre todo la décima campesina, las cosas mexicanas, que es parte del equipaje del campesino, ¿no?

Amaury. Y cantabas tangos.

Lázaro. Y tangos, porque se oía mucho tango. Y parece que a mis padres también les gustaba mucho el tango y eso me creó un poco a mí ese halo fatídico del tango y de tristón, ¿no?

Amaury. Sí, esa cosa melodramática, pero maravillosamente melodramática, porque lo lindo que tiene el tango es como también le canta al sufrimiento. Sería, haciendo una analogía, como el bolero de victrola, ¿no?

Lázaro. Anjá.

Amaury. Nuestro bolero de victrola es el tango y después está el gran bolero de Marta Valdés y el tango de (Astor)Piazzolla.

Lázaro. Claro, claro.

Amaury. Pero después,¿tú también fuiste músico de música pop?, ¿cómo llegaste a tocar pop y rock?

Lázaro. Bueno, las edades y el ámbito sonoro y además, los Beatles. Aparecen los Beatles.

Amaury. ¿Y llegan a Cienfuegos los Beatles? ¡¿Llegaron a Cienfuegos?!

Lázaro. ¡Sí, cómo no! Igual la historia, con los discos pasados escondidos y todas esas cosas. Y había un grupo que ya un poco hacía versiones al español de los números de los Beatles y ya yo había crecido un poquito, ya tenía unos 18, 19 años. Y me incorporo a ese grupo.

Amaury. ¿Y cuándo te haces profesional? Porque para tocar en el Jagua, para tocar en el Hotel Jagua hay que ser ya profesional.

Lázaro. Muy temprano, en el año 62. Ya yo cantaba boleros, y me buscaba mis quilitos por ahí, qué se yo… y estudiaba en la secundaria. Barqueaba mucho, porque me gustaba más la música.

Amaury. ¿Porque tú no tienes una formación académica convencional?

Lázaro. No, para nada. Fue empírica. Bueno, tuve un maestro de esos prácticos de guitarra, Tomás Sierra. Después Felito Molina, un tío de Argelia Fragoso, que vivía al doblar de mi casa, que fue un segundo padre para mí, el padre musical. Y así, y con mucha avidez, con muchos deseos de aprender, copiando, buscando acordes. Y ahí se enraízan, o confluyen muchas cosas, la corriente del feeling, que fue un portento en cuanto a armonías.

Amaury. Bueno, en la secuencia de acordes, tú tienes mucho de los acordes del feeling.

Lázaro. Sí, es que Felito cultivó también el feeling. Incluso, de acuerdo a Marta Valdés, que es una admiradora también-y bueno yo la admiro a ella-de Felito, esa familia de los Molina, tíos de Argelita, de alguna manera fueron los que llevaron el feeling a Cienfuegos. Porque recuerda que esa gente vivía cerca del Callejón de Hamel, donde vive Argelita Fragoso, allí, en la calle Hospital.

Amaury. Claro. Ahora yo voy a tu formación escolar. ¿Tú tienes una formación escolar sólida?

Lázaro. No, para nada. No, yo a duras penas pude terminar la secundaria.

Amaury. Ah, yo conozco un tipo que se apellida Pérez, que le pasó algo parecido, pero yo te lo pregunto porque tú tienes un dominio de la poesía, de la métrica. Conoces el octosílabo, el endecasílabo, sabes hacer un soneto, está en tus canciones. Sabes musicalizarlos. Sabes dónde están los tiempos en esas formas, y entonces tú dices, bueno: ¿Dónde aprendió Lázaro eso?

Lázaro. Eso nace en la musicalidad y la rítmica del propio verso. A mí me dormían con décimas y los domingos en mi casa, mi papá era amigo de Colorín, de Sinsonte Guasimero, y de toda la gente que…, los campesinos cantantes que estaban aquí en La Habana, y eso me fue educando el oído, de manera que yo no tengo que contar para hacer un octosílabo. Es un ritmo que se me fue…es tan normal como hablar. Lo otro, como me gusta la poesía, soy un lector insaciable.

Amaury. Guajiro ¿cómo es que tú haces el tránsito de ese grupo pop en el Jagua, de cantar canciones más ligeras, a la Nueva Trova?

Lázaro. Mira, paralelamente. Yo hacía esa vida profesional de cabaret y de grupo popular juvenil, sin embargo, yo cantaba en las descargas cosas de Serrat, cosas de…, ya aparecían Silvio y Pablo, y como estábamos muy establecidos en Cienfuegos, en el Hotel Jagua, sobre todo, hasta monté con Los Jaguares, que así se llamaba el grupo, La era está pariendo un corazón, y funcionaba.

Amaury. Claro, porque además, el arreglo de Omara era medio pop, medio rock.

Lázaro. Sí, yo hice un arreglo, incluso la introducción era Los débiles y poderosos (tararea) y ahí arrancábamos con La era está pariendo un corazón (tararea) y fue una cosa que funcionaba.Y yo decía, caramba, yo creo que no es irreconciliable esta manera de hacer canciones y el público que las recibe.

Amaury. Claro, y el mundo del rock, del pop y del jazz y de cualquiera de ellos.

Lázaro. Exactamente.

Amaury. Ahora, hay una pregunta que yo la dejé colgada desde el principio y después la gente dice, mira a Amaury como se le van las cosas.

Ya en ese momento hay gente como Augusto Blanca, por ejemplo, de Santiago de Cuba, que vino para La Habana. Otros trovadores se mudaron a La Habana, pero tú seguiste en Cienfuegos. Explícame bien ¿por qué no saliste corriendo para La Habana, como hace la mayoría de la gente cuando dice: “voy a hacer una carrera, me voy para La Habana” y vives en Cienfuegos todavía?

Lázaro.  Mira, no sabría explicártelosi hay una razón concreta. Pero a mí me gusta mi ciudad, no me hallo sin mi ciudad. Y además, tal vez en el subconsciente hubiera estado rondando la experiencia de mi padre muerto, los trabajos del carretón y que cuando no se pudo pagar la casa, tuvimos que reconcentrarnos en casa de unos tíos. Tal vez esa sombra del pasado haya estado influyendo en que La Habana no me dejó muy lindos recuerdos como vida.

Amaury. Claro, como vida. Yo fui hace poco a una peña, se lo digo a los televidentes porque tú lo sabes, Lázaro tiene una peña que ahora vamos a hablar de ella, porque quiero ir saltando, con mis amigos quiero ir saltando. Lázaro tiene una peña fantástica en el teatro Tomás Terry, que es un teatro hermoso y la peña de Lázaro tiene un swing y una magia, y yo que ya no canto ni en la ducha, me fui para allá y canté y la pasé muy bien. Y me asomé al balcón, allá arriba…

Lázaro. …En el Ateneo…

Amaury. Allá arriba en el Ateneo, y yo miré el parque y sentí una sensación de felicidad y de tranquilidad inusitadas, yo no sé, de pronto dije: ¡Qué bonito está esto! así que ahora en televisión te voy a hacer una propuesta, si un día te entra el arrebato de querer venir a vivir para La Habana, yo te permuto mi apartamento por tu casa.

Lázaro. Muchos amigos comunes me lo han planteado, pero más fácil es que ustedes vayan, además mi casa es espaciosa, caben todos.

Amaury. Claro, claro, como ya hemos hecho algunas veces, esas historias no se pueden hacer en televisión,los momentos maravillosos que hemos pasado en casa de Lázaro.

¿Tú crees que la Nueva Trova, Lázaro, la Nueva Trova es un nombre, es decir, los trovadores, los cantautores, que hoy hay muchos en todas las provincias, -hay un movimiento grande de jóvenes- están viviendo su mejor tiempo, o están viviendo un mal tiempo, o hay que regresar a las cuevas, o hay que atrincherarse otra vez? ¿Cómo tú ves eso?

Lázaro. Yo creo…bueno, tal vez los ingredientes epocales que nos tocaron a nosotros -y te incluyo a ti, aunque tú eres el benjamín de los fundadores de esa etapa- los ingredientes no son los mismos y que también están como que viviendo internacionalmente un momento desvalorizado, de un poco de vivir al día, de no complicarse mucho con las cosas inteligentes. No sé, el consumismo este, la locura. Aun así yo creo que existen muchas condiciones y de hecho hay muchos trovadores jóvenes que tienen mucho talento, demostrando cosas, ¿no? Pero la Nueva Trova, que no es un género, bueno, estamos cansados de decirlo, es una actitud ante el arte, la canción. Creo que esa actitud, hay que reclamar más esa actitud en los artistas de hoy, más que nunca, en estos momentos, y bueno, creo que nos hace falta pensar.

Amaury. Lázaro ¿tú crees que ahora hay un futuro, un espacio para los nuevos trovadores?

Lázaro. Estoy pensando en un fenómeno que se está dando ahora de popularidad entre los jóvenes con Buena Fe.

Amaury. Claro.

Lázaro. Yo considero a Buena Fe…

Amaury. …Son trovadores.

Lázaro. Son trovadores.Y mira qué resultado tienen en la juventud que los sigue. ¿Qué quiere decir eso?

Amaury. Lo tienen no solo en Cuba.

Lázaro. Sí. Pero en esencia, la trova ¿qué cosa es?: texto con música.Un vehículo divino para comunicarse con la juventud. Pero sí, y estoy convencido de que hay una sed de poesía y un hambre de oír cosas inteligentes que a veces los medios no lo facilitan.

Amaury. Hay gente que está iniciando carreras venturosas, que si tienen esfuerzo, constancia y logran atravesar el muro de incomprensión que siempre se plantea ante este tipo de canción…

Lázaro. Sería una suerte, sería una cosa formidable, que esto que hemos mencionado haga así, porque detrás vienen más.

Amaury. Sí, porque nosotros estamos ahorita para fundar el Asilo de la Nueva Trova. (risas)

Lázaro.  Allá nos dicen La Nueva Trova Social Club. (risas)

Amaury. La Nueva Trova Social Club. (Risas) Además existe, existe el Buenavista Social Club. Nosotros tenemos que fundar La Liga contra la ceguera (risas)

Oye, yo me quiero ir a un tema que para mí es muy serio, muy serio, y si yo te quería y siempre te he querido, te empecé a respetar mucho cuando en el año 76 te fuiste a Angola. ¿Tú fuiste como cantante-soldado o como soldado-cantante?

Lázaro. No, no, fui como soldado, que hay una anécdota curiosa, porque bueno, me llaman a las 2 de la mañana en enero del 76 y me llevan para el Escambray, una zona del Escambray, unos campamentos, pero da la casualidad que voy con un oficial, en aquel entonces era primer comandante: Orlando Lorenzo Castro, y él me asociaba siempre con que yo tocaba mi guitarra en el Servicio Militar, y cuando me ve en el entrenamiento, nos saludamos, y me dice: ¿Y tu guitarra, no la trajiste?, ¿Pero cómo yo voy a venir a una citación militar, y me voy a acordar de mi guitarra? Y entonces él mismo mandó a su chofer conmigo a buscar la guitarra y me dijo una cosa que no olvido nunca: “Esta guitarra va a ser tan o más importante como el arma para los soldados”. Y así fue.

Amaury. Te fuiste para Angola en el 76.En el momento en que el tiro estaba… en el 76 había guerra, guerra total.

Lázaro. Sí, todavía estaba ocupado por los de Sudáfrica.

Amaury. ¿Estuviste en combate, Guajiro?

Lázaro. Realmente combate frontal, apenas tuve. Allá se utilizó, después que se retiró Sudáfrica, una especie de guerra de emboscadas. Pasé dos, mataron a un compañero, hirieron a otro, bueno. Pero sí era una… es la parte más fea del asunto, la guerra es un…, es muy cruda, es otra realidad, está tan lejos de la poesía y de la música. A mí en lo personal y muchos de mis compañeros nos estábamos cuestionando, me estaba cuestionando, ¿hasta qué punto soy coherente como persona?

Amaury. Claro.

Lázaro. Me parece que me impuse una prueba para sentirme bien conmigo mismo, y en cierta medida saldar una deuda, que jamás será saldada, con la Revolución.

Amaury. Claro. Cántame Querida vieja.

Lázaro. Bueno.

Amaury. A ver.

Lázaro. Es que bueno, voy a ver si llego.

Amaury. Olvídate si llegas, si esto es una descarga, aquí tampoco esto es programa recital, ni es un disco, ni nada de eso. Canta la parte que tú quieras.

Amaury. ¿Esto es a tu mamá, verdad?

Lázaro. Sí, los primeros años que estábamos lejos.

Querida vieja:

Qué palabra decir que no te duela.

De cuánto orgullo se me aniega el alma,

que he preferido la canción que vuela

desde esta selva a tu querida palma.

Me siento bien, digamos que me siento

alegre por tu amor y por mi vida,

dichoso de estrenarme en el tormento

de hacer al hombre aún, cuando la herida.

Amaury. Eso es, esa es una canción tan bella. Yo me acuerdo cuando tú regresaste de Angola, que nos encontramos una vez…, la imagen que tengo,¡Fíjate! la imagen que tengo, eras tú cantando esa canción y la gorda Sara (González).

Lázaro. Eso te iba a decir, que las cosas de la vida…

Amaury. …Y la gorda Sara llorando de una manera…

Lázaro. Pero hay una anécdota que Sara la cuenta que  fue quien la vivió, ¿no?

Amaury. Claro.

Lázaro. Este número, lo hago en Angola. Hago unas actividades con el Grupo Teatro Escambray, con Sergio (Corrieri), que hace un recorrido, le pido permiso a mi jefe y me deja andar por el Frente Sur con el Grupo Teatro Escambray, y bueno, graban algunas cosas, entre ellas esta canción. Y alguien del grupo que regresa a Cuba antes, creo que fue El Curro Durán, un actor de Cienfuegos, la trae en un casetico y Sara se la aprende y esas casualidades…

Amaury. Pero Sara. Llega a Sara para que Sara se la diera a tu mamá. O tú mamá se la manda a Sara, es una cosa que no tengo muy clara yo.

Lázaro. No sé exactamente, lo que sí sé es que Sara se la canta a mi madre, el Día de las Madres.

Amaury. ¡Sara se la aprende y va a cantársela!.

Lázaro. ¡Y se la canta!.

Amaury. ¡Contigo en Angola, va y se la canta a tu mamá el Día de las Madres!. ¡Guao!

Lázaro. Y entonces, yo, imagínate, entonces…

Amaury. Nervios de acero de la Gorda, porque la Gorda además es una mujer muy emotiva.

Lázaro. Ella hace el cuento, bueno, muy emocionante, yo hubiese querido ver eso porque es muy estremecedor.Lógicamente, esa canción, yo trato de, a través de una hipotética carta, darle un mensaje y un poco tranquilizarla.

Amaury. De darle tranquilidad.

Lázaro. De inyectarle patriotismo para que tema menos por mi vida, o sea, darle un sentido a la distancia menos doloroso, y la Gorda le canta esa canción a mi madre y bueno…

Amaury. Ya me imagino lo que habrá sido eso. Qué lástima que no haya un registro fílmico de un momento como ese.

Ahora, vamos a un tema complica´o, fíjate que no te digo complicado, sino complica´o.  Es el hecho de que tú, por ese sentido del deber tuyo, del que puedes blasonar, has sido también funcionario, funcionario de cosas vinculadas, por suerte, hasta dónde yo sé, con la cultura, ¿no?, con la música.

Fundaste los estudios Delfín.

Lázaro. Eusebio Delfín.

Amaury. Eusebio Delfín, en Cienfuegos, yo he grabado allí, yo puedo dar fe de que es un lugar donde se puede grabar, se puede hacer música de calidad. ¿Cómo fue eso, primero?

Lázaro. No, eso era una inquietud que tenía hace 15 ó 20 años, los estudios estaban en La Habana y en Santiago de Cuba. Y en la parte central, nada, y hay tanto talento en el centro de la Isla, y cosas, incluso, de valores patrimoniales que se estaban perdiendo. Lo difícil que fue en la época mía grabar un disco, entonces, todo eso me condujo a hablar con Silvio para que me apoyara en hacer un pequeño estudio en Cienfuegos, que diera respuesta, por lo menos, en algo, y bueno, él me apoyó muchísimo. Se comprometieron el Gobierno, el Partido y ahí fundamos en el 96 el Estudio Eusebio Delfín.

Amaury. ¿Y tú eres el director?

Lázaro. Sí, y entonces no tuve más remedio que asumirlo, porque bueno, estuve ahí, hasta que…

Amaury. Además, Cienfuegos tiene muy buenos músicos y muy buenos trovadores, el caso de los Hermanos Novo, que son un dúo tan querido. Pero tú eres la persona de más prestigio artístico, de la provincia de Cienfuegos. ¿Y cómo fue entonces que terminaste dirigiendo,  hasta el otro día, estos estudios, los Estudios Abdala y no ahora, que son solamente estudios, sino en la época en que también era un sello discográfico, el Sello Unicornio?

Lázaro. Es terrible, o sea, yo vocación de funcionario no tengo. Debo tener una vocación del quedar bien, del buen quedar, ¿no?, pero por un principio elemental de agradecimiento que me lo pide Silvio, de venir a dirigir estos estudios.

Amaury. Y viviendo en Cienfuegos.

Lázaro. Viviendo en Cienfuegos. No, no, yo nunca quise…

Amaury. Tampoco es que dijeron: ven para La Habana a dirigir los estudios, te vamos a dar una casa.

Lázaro. Sí, me ofrecieron, pero no quise.

Amaury. ¿Te ofrecieron la posibilidad de salir para acá?.

Lázaro. Sí, pero, no, porque me parecía que era un elemento de comprometimiento si yo aceptaba una casa.

Amaury. Lázaro, se te va a dar el Premio del Provinciano Heroico o una cosa así, porque la gente, vaya, a cualquier persona por ahí, de provincia, tú le dices, a todo el mundo, no, ¡por favor!.

Lázaro. No, claro, claro.

Amaury. Yo no generalizo nunca, pero ven para acá, dirige un lugar como este, un estudio tan equipado, del primer mundo, porque este es un estudio espectacular

Lázaro. Sí, sí. Yo decía el Estudio Eusebio Delfín, al lado de esto es una guarapera.

Amaury. Este estudio número uno, donde estamos nosotros, que tú conoces bien, lo que los televidentes están mirando. Este es un estudio inmenso, lo que hay detrás, detrás de esa mesa, detrás de eso que tenemos ahí atrás, lo que hay por ahí para atrás es un mundo para grabar.

Lázaro. Aquí pueden grabar la Sinfónica y el Ballet de Alicia Alonso.

Amaury. Exactamente, juntos, a la misma vez. Es un estudio inmenso y tenemos todavía dos más. Y, ¿cuántas incomprensiones entre tus compañeros de profesión, te puede haber causado el hecho  de ser un artista, tú eres un artista a tiempo completo, tienes que serlo…

Lázaro. Demasiadas incomprensiones, porque es muy difícil juzgar desde distintos ámbitos.

Amaury. De los dos lados.

Lázaro. Desde la posición de artista y la posición de funcionario. Y entonces a uno lo traen en el supuesto de que esto anda mal, y sobre todo económicamente no da la cuenta. Y entonces tienes que empezar a tomar algunas medidas, las cuales de alguna manera lesionan…

Amaury. Y las cuentas tienen que dar, económicamente también.

Lázaro.  Claro, y entonces eso fue terrible, porque me ponía en crisis ante afectos muy queridos y compañeros…

Amaury. Claro, claro, porque tú dices, a lo mejor tú dices: siento la obligación emotiva de grabarle un disco a fulano o a fulana.

Lázaro. Sí.

Amaury. Pero después, cuando ese disco hay que venderlo, ese disco, de repente, no se vende. Y entonces ¿qué ocurre?, porque estás en el medio.

Lázaro. Sí, y no se puede cuestionar la producción de Unicornio, que es valiosísima.

Amaury. Lo que se graba aquí es talento puro.

Lázaro. Exactamente, lo que pasa es que corren otros tiempos. Empezaba a aparecer la piratería, un país que no tiene mercado nacional de discos.

Amaury. Claro.

Lázaro. Las transnacionales de la distribución que no te dejan entrar en sus carriles para distribuir las producciones cubanas a nivel mundial. Entonces, los costos de los discos, son caros, es un tema.

Amaury. Sí, porque la gente dice que no, que el bloqueo no toca a la gente de la cultura, y sí, ahí también, porque tú llegas con un catálogo extraordinario -me imagino que tú lo sabes mejor que yo, por supuesto- con un catálogo tremendo a cualquiera de las grandes compañías y no…

Lázaro. …No, no entras….

Amaury. No te dan entrada.

Lázaro. No entras, tienes que darle alguna vuelta, o a través de licencias, que aparezca otra productora.

Amaury. O haciendo concesiones.

Lázaro. O haciendo lo que nunca se debió hacer, como vender las matrices, por ejemplo.

Amaury. Claro, ¡Vender matrices!

Lázaro. Que se hizo por desconocimiento, más bien.

Amaury. Peor, si fue por desconocimiento, vender matrices es…

Lázaro. …Vender el patrimonio.

Amaury. Ya, por suerte, no lo hacemos.

Guajiro, tú sabes que allá en Cienfuegos, aparte de que yo te voy a ver a ti, cuando voy, y voy a cantar por ti, voy para tu casa y todo eso, pero yo voy también porque tengo una amiga muy querida allí, que da la la casualidad que es tu esposa, pero ella es mi amiga Teresita. Y además, tan simpática, tan extrovertida, tan equilibrada, tan inteligente. Háblame de ella, háblame de tus hijos y háblame de tus nietos.

Lázaro. Bueno, imagínate…, además, Teresita nació un día antes que tú. (risas)

Amaury. Un día después.

Lázaro. Un día después, del mismo año.

Amaury. Del mismo año.

Lázaro. Mi compañera.

Amaury. Yo soy más viejo que ella, un día. (risas)

Lázaro. Unas horas.

Amaury. Unas horas…

Lázaro. Bueno, Tere, ya llevamos en esta carrera más de 30 años, treinta y tantos. Y es un ser que está muy asociado a todos mis anhelos. Yo no podría dar un paso de mi vida sin tenerla en cuenta en todo. Creo que se ha hecho importante por todas esas virtudes que tú has mencionado, me es indispensable para todo.

Amaury. Es alegre, es rigurosa, es optimista.

Lázaro. Inteligente, entiende, tiene la capacidad de juzgar todo en la justa medida en que se deben juzgar las cosas, para ella, que no es que le da, como uno dice le da la vida, no, no, hemos compartido la vida.

Amaury. Han compartido la vida.

Lázaro.  Y creo que soy deudor de ella, tengo que compensarla aún más, porque creo que ella ha dado más de ella que yo. Porque uno como quiera que sea se debe un poco a los demás.

Amaury. También, claro, al público y todo eso, claro.

Esa retaguardia, esa retaguardia vale…

Lázaro. Cómo no.

Amaury. Esa retaguardia vale un millón de pesos.

Lázaro. Y mi familia. Bueno, mi hija Maureen García, hija de Maureen.

Amaury. Maureen Iznaga.

Lázaro.Que me ha dado dos nietos, una nietecita que está bárbara con el violín. Brenda.

Amaury. ¡Qué cosa linda! Cada vez que ustedes llegan y empiezan a hablar de nietos  y mis hijos no quieren tener hijos y yo desesperado por ser abuelo y ponerme bien chocho y andar por ahí.

Lázaro.¿No quieren parir? Ya yo voy por tres ya.

Amaury. ¿Ya vas por tres?, ¡Qué bárbaro!

Lázaro. Hay uno, el más chiquito, nació el mismo día 31 de diciembre, el mismo día de mi cumpleaños y le pusieron Lazarito.

Amaury. Bueno, claro. Cántame una canción de las que le has hecho a Teresita. Un pedacito.

Lázaro. Bueno, la más reciente.

Amaury. La más reciente, la más reciente.

Lázaro. Fue la canción que hice al volver a Cienfuegos.

Amaury. Después que terminaste tu trabajo aquí en la Habana, fueron cinco años, ¿no?

Lázaro. Cinco años.

Amaury. Cinco años, volviste otra vez para allá, para no estar viniendo todos los fines de semana.

Como si fuese ayer

Vuelvo a este olor a mar

Al hombro aquella red

Rota de soledad

El tiempo que perdí

En savia lo gané

Para volver a ti

Como si fuese ayer.

Sucede que la flor

Doblada de crecer

Remeda a un corazón

Que muere de saber

Por eso es que volví

Como si fuese ayer

Tratando de olvidar

No sé si pueda ser

-para recomenzar

hay que desaprender-

Amaury. ¡Guao, guao! Se va a notar demasiado que soy fan. Deja la guitarra ahí. No, no, quédate con la guitarra, espérate, vamos a hablar de tu nieto, la canción del nieto.

El otro día cuando fuiste a la casa la última vez, y me cantaste una canción a tu nieto, al último y después lo conocí allá en Cienfuegos, es una cosa que no se puede creer.

Lázaro. Sí.

Amaury. Es como una bola, es una bola de candela.

Lázaro. Terrible, terrible.

Amaury. Llegó y dio vueltas,de repente me tiró una pelota, vaya, así, rápido en dos minutos.

Y era una canción muy corta y Peti, mi esposa, quedó encantada con el nieto y la canción.

Lázaro. Sí, era La nana de la abuelez, a ver.

Amaury. Es muy cortica y muy bonita.

Ay, abuelito, doble papá

Doble amor, pero es doble la edad

No aguanto el paso tras el balón

Si anda como un ciclón.

Me hace correr bajo este sol

Sudo como un boxeador.

Pero feliz de ver

Que a lomos de mi ayer

Ríe un chicuelo, tras un abuelo

Que vuelve a la niñez.

Alza tu espada, tráeme tu sol

Príncipe del amor

Me abrazo a él, meso el sillón

Y el que se duerme soy yo.

Amaury. ¡Qué bonito!

Lázaro. Me cansa mucho jugar con el nieto.

Amaury. Bueno, guajiro, estoy muy contento con que hayas venido. Me queda una pregunta, deja la guitarra ahí.

Lázaro. Sí.

Amaury. Terminemos la entrevista como es este programa, porque esto pasó en este programa y no va a pasar en más ningún otro.

¿Tú has tenido que pagar un precio por vivir en provincia, un precio importante en tu vida?

Lázaro. No sé si es muy importante, pero siempre hay que pagar un precio, porque nos acostumbramos a no estimar en la medida que se merecen a los artistas que tenemos.

Amaury. ¿En provincias?

Lázaro. Sí, y no se debe a que sean más ni menos, sino sencillamente las personas que confunden la Capital como la universidad, como si no estás en la Capital no eres bueno, y yo siempre he luchado contra eso y he tratado de demostrar que en la provincia hay talentos tan grandes como en la Capital. Pero, sí el precio en carne propia lo he sentido.

Amaury. ¿Y cuál ha sido el precio que has tenido que pagar por vivir en Cuba?

Lázaro. ¿De vivir en Cuba?, no, por vivir en Cuba, eso, eso es otra cosa. Vivir en Cuba para mí es un privilegio. Ser cubano es lo que me permite a mí soportar, digamos, la subestimación de un provinciano. Porque más que cienfueguero me siento cubano, y ese ha sido el orgullo mío. Y que el concepto de Patria, de cubano, no se puede, digamos, agarrar por la mano, no es algo concreto, pero está en la familia, está en los amigos, está en la calle, está en el barrio, está en la forma de apreciar los peligros, del sentido del humor y nosotros tenemos una historia también tan linda. Sé que todo país tiene su historia y cosas de valores.

Amaury. Claro.

Lázaro. Pero creo que Cuba tiene, a mi juicio, cosas que hay que retribuirle en alguna medida y una de las formas en que uno le retribuye es sintiéndose orgulloso de haber nacido aquí. Es indudable que este país se ama porque tiene cosas muy amables.

Amaury. Claro, bueno Lázaro, mi hermano querido. Ya tú sabes  cuánto te quiero. Muchas gracias, muchas gracias por haber venido desde Cienfuegos, porque la gente no viene de Cienfuegos muy fácil.

Lázaro. Mira, uno de los problemas es que conseguir la gasolina es difícil (risas)…

 

Vea el capítulo “Ciberguerra”, de la serie Las Razones de Cuba

Vea el capítulo “Ciberguerra”, de la serie Las Razones de Cuba

Cuba denuncia la estrategia de Estados Unidos de crear ciberdisidentes con fines subversivos y al amparo de los financiamientos y la tutoría norteamericana.

En la serie “Las Razones de Cuba”, el capítulo Ciberguerra entrevista a especialistas sobre el tema y muestra fotografías de figuras construidas mediáticamente que son “atentidos” por la Oficina de Intereses de Washington en La Habana.

“La Ciberguerra es una guerra que no es de bombas ni balas, sino de comunicaciones, algoritmos y bytes En  año 2009 fue oficializada la doctrina de guerra irregular como se le llama oficialmente en el Pentágono desde el 2003″, afirma el documental transmitido este lunes en la Televisión Cubana.

Asegura que existe en la isla una contrarrevolución de nuevo tipo compuesta por blogueros, que inicialmente estaban aislados y hoy se mezclan con la contrarrevolución tradicional.

“Los ciberproyectos de cibermercenarios cubanos constituyen instrumentos fabricados para generar focos de conflictos internos mediante el uso de las nuevas tecnologías”, añade

Los llamados ciberdisidentes en Cuba reciben un pago blanqueado. “No hay que ir al banco, ni a la SINA, ni lo mandan a través de la Fundación Cubano Americana”, afirma el material que tiene una duración de 28 minutos.

 El personaje más visible de estos “ciberdisidentes”, con medio millón de dólares por conceptos de premios manipulados es Yoani Sánchez. Esta vedette política recibió el entusiasta homenaje, el pasado 10 de marzo, del gobierno norteamericano, organizado especialmente por el Jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en Cuba Jonathan Farrar.

No solo la SINA y la Secretaria de Estado Hillary Clinton muestran su respaldo a Yoani Sánchez; el propio presidente Obama le respondió una entrevista a esta bloguera.

Por otra parte, el documental resalta el creciente número de blogueros que defiende la Revolución y no reciben órdenes o dinero para recrear la verdadera realidad de un país asediado durante más de medio siglo.

Tenemos una Cuba muy plural para mostrar y una gran diversidad de criterios, y no siempre los lectores deben de estar de acuerdo con quienes escriben, destacó la joven profesora de la Facultad de Comunicación Elaine Díaz.

Cuba no renunciará jamás al uso de las nuevas tecnologías, concluye el audiovisual de casi media hora de duración y el cuarto de la referida serie.

Tomado de http://www.cubadebate.cu/

 

Alicia Elizundia, bajo la piel del Che

Alicia Elizundia, bajo la piel del Che

Escrito por CMHW   

Una de las novedades editoriales de la Feria Internacional del Libro en Cuba, fue el volumen de la periodista de radio, Alicia Elizundia Ramírez, quien en esta entrevista confiesa estar siempre “Bajo la piel del Che”.

Alicia Elizundia, antes de ser periodista, era ya una gran admiradora del Che. Confiesa que su Tesis de Licenciatura no pudo estar dedicada a otra persona que no fuera él, ese ejemplo vivo de humanidad. Esta pasión por las distintas facetas de la personalidad de un hombre la condujo por el periodismo esencialmente en los géneros de crónica y entrevista, bajo la consigna guevariana de ceñirse a la verdad como un dedo en un guante.

Después de varios años de atesoramiento, búsqueda y espera, sacudida emocionalmente por el regreso definitivo del Che a Santa Clara, Alicia dio a luz este libro como un alumbramiento prometido a sí misma y al propio Guerrillero, en aquella tarde en que hablaron sin palabras, él erguido, broncíneo contra el cielo, ella humilde, de pie bajo su estatua.

¿Cómo nace Bajo la piel del Che?

Cuando se hizo la Plaza, yo me pasé toda una tarde frente a la escultura del Che y tuve una conversación muy especial que luego llevé a una crónica. Quizás ahí estuvo, inconscientemente, la verdadera génesis del libro, porque a mí aquello me emocionó sobremanera. Pero el origen, el comienzo, fue a partir de la llegada de sus restos a Santa Clara, en octubre de 1997.

Hice un conjunto de entrevistas para la radio entonces, grabé muchos testimonios, más de los que fui publicando. Estos fueron atesorándose, sí, porque los guardé muy cuidadosamente, los transcribí y así fui proyectando este libro, que se aumentó poco a poco hasta llegar a dialogar con más de quince personas, además de incluir un conjunto de crónicas que tuvieron que ver con la llegada póstuma a Santa Clara, lo que ha pasado todo este tiempo en el Conjunto Escultórico, las ofrendas que le han dejado al Che.

Consulté el libro de visitas conformado por todas las personas que quisieron dejar constancia de su presencia en el Memorial, e hice una selección de aquellas que decían las cosas más emotivas, sencillas, la voz de esos para quienes el Che sigue siendo un espíritu muy fuerte y una razón de lucha y de vida.

También incluyo en el libro dos fragmentos de discursos de Fidel donde él habla sobre el Che. Uno del encuentro que tuvo el Comandante en el año 2003, en Argentina, con los jóvenes de la Universidad, donde les cuenta, de manera muy intimista, cómo, momentos que vivió al lado suyo y otro fragmento del discurso que dio aquí en la Plaza cuando llegaron los restos. A manera de anexo incluí los 14 temas de la cantata Diario de Regreso.

¿Por qué "Bajo la piel del Che"?

Los más de quince entrevistados que me permitieron el privilegio de adentrarme en sus vidas para la realización de este libro, personas que lo conocieron en diferentes momentos de su historia, parecen no tener conciencia del tiempo transcurrido, a casi cuarenta años de su muerte. Ellos hablan del Che como el guerrillero que en cada amanecer sigue venciendo a la muerte. Hablan, como si se sintieran bajo su piel.

Al buscar en el libro de firmas, sentí que la mayoría de esas personas, sin haber visto nunca al Che, le escribían como si lo conocieran desde siempre, sentí que el espíritu del guerrillero acompaña a estas personas en su andar cotidiano y ello, pienso yo, únicamente es posible cuando logramos ponernos bajo la piel del otro.

¿Qué se propuso con este libro?

La doctora María del Carmen Ariet dijo algo que encierra mi propósito con el libro, que fue recoger, a partir de todos estos testimonios, pasajes desde cuando el Che estuvo en Guatemala pasando por México, la Sierra Maestra, la batalla de Santa Clara, lo que pasa con el triunfo de la Revolución aquí en Cuba, su partida para el Congo, su estancia en Praga, en Bolivia, hasta que muere, todo lo que pasó con el hallazgo de los restos del Che y las vivencias en el Memorial.

Podrán decir que muchos de los entrevistados ya han dado su testimonio en reiteradas ocasiones pero yo pienso que el mérito está en que se recogen diversas voces acerca de distintas facetas de la vida del Che, una panorámica de manera bastante coherente.

¿Quiénes son los principales testimoniantes de Bajo la piel del Che?

En el libro se reúnen más de quince voces, entre ellas está la de Aleida Guevara March, la hija del Che, el Comandante Ramiro Valdés, Julio Díaz Escalona, el evangelista de la tropa del Che, que estuvo en el batallón de los descamisados, Harry Villegas y Leonardo Tamayo, los dos sobrevivientes de la guerrilla boliviana, Víctor Dreke el segundo hombre de la Guerrilla del Congo, Luis Carlos García Gutiérrez (Fisín), quién le hizo el cambio de identidad cuando sale clandestino del Congo para Praga, Alberto Díaz Gutiérrez, que es el nombre de Korda, el fotógrafo de la imagen más conocida del Che, también participa la doctora María del Carmen Ariet, prologuista del libro pero al mismo tiempo la única mujer integrante del equipo de científicos cubanos que participó en la búsqueda de los restos en Bolivia, Hamlet Lima Quintana, el autor de Diario de Regreso, Oscar Cardozo Campos, importante músico argentino ya fallecido quien compuso la música de la cantanta, y Jairo, cantante muy reconocido que interpretó los temas, entre otros.

¿Hay algún trabajo dentro del libro que, entre los demás, la haya marcado como autora?

Bueno, aunque no creo que sea lo más importante que tenga el libro, para mí sí tiene una significación muy especial aquella crónica que yo escribí, acerca del momento en que llegan los restos, porque fue una experiencia muy intensa que todo el que vivió esos días tiene presente. Trato de captar la emoción que vivió Santa Clara, ese ajetreo que a la vez era un gran silencio en toda la ciudad. Por eso lo veo como algo especial, no porque lo haya escrito yo sino porque fue mi vivencia.

Debo mencionar un acontecimiento que me marcó y que considero el suceso cultural más importante que ha vivido la Plaza desde la llegada de los restos: el estreno mundial de la cantata Diario de Regreso, del poeta argentino Hamlet Lima Quintana, que ya falleció y fue un autor muy prolífero, con una treintena de libros. Él me confesó que esa era su obra cumbre, porque era como si los versos se los hubiera estado dictando el propio Che. A esa obra yo le titulé El Diario que el Che no escribió, porque el Che siempre escribió diarios de los momentos más importantes de su vida pero éste, de su regreso de Bolivia a Santa Clara, fue el único que él no pudo escribir.

¿Piensa que pudo haberle faltado algo al libro?

Yo confieso que para este libro me hubiera gustado entrevistar a Fidel, de hecho le he pedido en tres ocasiones la entrevista, personalmente. Tengo hasta una foto en el momento en que le estoy pidiendo la entrevista. Él me prometió que me la va a dar, yo confío que en algún momento lo hará, mantengo ese sueño.

¿Qué puede contar de sus vivencias en la Feria?

La Feria se convierte cada vez más en un acontecimiento gigante, uno a veces no tiene conciencia de lo que es la Feria. Hay público para todo. Mi presentación fue en un lugar simbólico, de esas cosas que pasan y uno no se explica, ya que ocurrió donde el Che tuvo la comandancia en La Cabaña.

Bajo la piel del Che fue premio Memoria del Centro Pablo de la Torriente y publicado ahora para la Feria, bajo esa colección. Con la impresión estoy muy contenta, para mí es una impresión de lujo, muy bonita, financiada por el Centro de Desarrollo de la Educación y la Cultura y la editorial Ocean Press, que se ha dedicado a promover la obra del Che. Fue impreso en Colombia como tal, en los talleres de la editorial Linotipia Bolívar. Yo estoy muy contenta, cuando llegué el sábado a la feria me dijeron los compañeros del Centro Pablo que este había sido el título más vendido de los que presentó el Centro y las personas que trabajan allí y han tenido la oportunidad de leerse el libro me dijeron que les había gustado mucho.

En el lanzamiento había muchas personas. Para mi fue impresionante que allí estuviera el embajador de Mali en Cuba, que estudió aquí en Santa Clara, estaba Jorge Risquet, que había presentado un libro, el fue una de las personas que tuvo el privilegio de conocer al Che y yo te confieso que hubiera querido entrevistarlo. Si se hace una segunda edición, lo voy a tener presente. Muy emocionante, sobre todo, fueron las palabras de presentación de la Dra. María del Carmen Ariet.

¿El libro va a llegar a Santa Clara?

Sí, yo estoy coordinando con el Centro Pablo, la idea es presentarlo en Santa Clara y en Sancti Spíritus. La Dra. María del Carmen Ariet piensa estar en Santa Clara para esta ocasión. Para mí va a ser muy feliz poder presentarlo en nuestra ciudad, que es parte también de los escenarios que se reflejan en él: La Batalla de Santa Clara, el Memorial, por tanto es muy importante para mi que se presente aquí y que el público lo pueda disfrutar.

Este no es el primer libro de Alicia, ¿qué puede hablar de su trayectoria como escritora?

Bueno, mi trayectoria de escritora nació a partir de mi trabajo como periodista, porque yo amo la entrevista, las historias de vida. Comencé a hacer el primer libro, que realmente fue el segundo, sobre Teresita Fernández, Premio UNEAC de testimonio en el año 2000. Cuando lo publiqué ya había un libro anterior que fue una investigación de las publicaciones de una revista de los años 30 en Cuba, la revista Cúspide, que aunque local, tuvo una proyección cultural muy fuerte.

Mi libro sobre Teresita nació a partir de una entrevista que yo le hice para la radio, después de veintitantos años sin ella venir a la ciudad de Santa Clara. La génesis fue esa, realmente yo empecé a alimentar aquellas ideas, entrevisté a Teresita para hacer otro trabajo y aquello desencadenó en ese libro que se llama Yo soy una maestra que canta. Después vino mi experiencia en Nicaragua, que fue una experiencia vital muy fuerte y nació No somos dioses, un libro de crónicas, reportajes y entrevistas, a partir de la misión de los médicos cubanos y lo que pasó después de su retirada, al cabo de un año.

¿Algún otro libro en planes?

Por supuesto. Un proyecto que siempre he tenido es Frente al Espejo, un libro que ojalá tuviera mucho tiempo para sacarlo lo antes posible, porque varias de las personas que entrevisté han fallecido, entre ellos el Indio Naborí, Conchita Fernández, la escultora Rita Longa.

Yo quiero hacer ese libro, un libro de entrevistas. Tengo otros proyectos que todavía se están cocinando. Para mí es una pasión tremenda poder adentrarme en otras vidas, otras testas, otras cabezas ajenas, aprender de esa gente, de las cuales uno mismo es el resultado final. Siempre mi materia prima va a ser el ser humano, un tema que me apasiona.

 

 

Desastre nuclear Una advertencia al mundo

 

Amy Goodman • Democracy Now

Al describir la devastación en una ciudad de Japón, un periodista escribió: "Parece como si una aplanadora gigante hubiera pasado por encima y arrasado con todo lo que allí existía. Escribo estos hechos... como una advertencia al mundo". El periodista era Wilfred Burchett, que escribía desde Hiroshima, Japón, el 5 de septiembre de 1945. Burchett fue el primer periodista de Occidente que llegó a Hiroshima luego de que allí se lanzara la bomba atómica. Informó acerca de una extraña enfermedad que seguía matando a la gente, incluso un mes después de ese primer y letal uso de armas nucleares contra seres humanos. Sus palabras podrían perfectamente estar describiendo las escenas de aniquilación que acaban de tener lugar en el noreste de Japón. Debido al empeoramiento de la catástrofe en la central nuclear de Fukushima, su grave advertencia al mundo sigue estando hoy más que vigente.

 

El desastre se profundiza en el complejo nuclear de Fukushima tras el mayor terremoto de la historia de Japón y el tsunami que lo sucedió, que dejó miles de muertos. Las explosiones en los rectores números 1 y 3 liberaron radiación a un nivel tal que fue medida por un buque de la Armada estadounidense desde una distancia de 160 kilómetros, lo que obligó al buque a alejarse de la costa. Una tercera explosión sucedió en el reactor número 2, provocando que muchos especularan que el contenedor primario, donde se mantiene el uranio sometido a fisión nuclear y que es de vital importancia, se había dañado. Poco después se incendió el reactor número 4, a pesar de que no estaba funcionando cuando el terremoto azotó el país. Cada reactor también ha tenido que utilizar el combustible nuclear almacenado en su interior, y ese combustible puede provocar grandes incendios, liberando más radiación al aire. Todos los sistemas de enfriamiento fallaron, así como también los sistemas de seguridad adicionales, y una pequeña delegación de valientes trabajadores permanece en el lugar, a pesar de la peligrosa radiación, que podría ser letal, tratando de bombear agua del mar a las estructuras dañadas para enfriar el combustible radiactivo.

 

El Presidente Barack Obama asumió la iniciativa de liderar un "renacimiento nuclear" y propuso nuevas garantías de préstamos federales por 36.000 millones de dólares para promover el interés de las empresas de energía en la construcción de nuevas plantas nucleares (lo que se suma a los 18.500 millones de dólares que habían sido aprobados durante el gobierno de George W. Bush). La primera empresa de energía que esperaba recibir esta dádiva pública fue Southern Company, por dos reactores anunciados para Georgia. La última vez que se autorizó y logró llevarse a cabo la construcción de una nueva planta de energía nuclear en Estados Unidos fue en 1973, cuando Obama estaba en séptimo grado en la Escuela Punahou en Honolulu. El desastre de Three Mile Island en 1979 y el de Chernóbil en 1986 efectivamente clausuraron la posibilidad de avanzar en nuevos proyectos de energía nuclear con objetivos comerciales en Estados Unidos. Sin embargo, este país sigue siendo el mayor productor de energía nuclear comercial del mundo. Las 104 plantas nucleares habilitadas son viejas, y se acercan al fin de su vida útil originalmente proyectada. Los propietarios de las plantas están solicitando al gobierno federal extender sus licencias para operar.

 

La Comisión Reguladora Nuclear (NRC, por sus siglas en inglés) está a cargo de otorgar y controlar estas licencias. El 10 de marzo, la NRC emitió un comunicado de prensa “acerca de la renovación de la licencia operativa de la Planta de Energía Nuclear Vermont Yankee cerca de Brattleboro, Vermont, por veinte años más. Está previsto que el personal de la NRC pronto expida la licencia renovada”, decía el comunicado de prensa. Harvey Wasserman, de NukeFree.org, me dijo: "El reactor número 1 de Fukushima es idéntico al de la planta de Vermont Yankee, que ahora está a la espera de renovar su licencia y que el pueblo de Vermont pretende cerrar. Es importante tener en cuenta que este tipo de accidente, este tipo de desastre, podría haber ocurrido en cuatro reactores en California, si el terremoto de 9.0 grados de la escala Richter hubiera azotado el Cañón del Diablo en San Luis Obispo o San Onofre entre Los Ángeles y San Diego. Podríamos perfectamente ser ahora testigos de la evacuación de Los Ángeles o San Diego, si este tipo de cosa hubiera sucedido en California. Y, por supuesto, Vermont tiene el mismo problema. Hay 23 reactores en Estados Unidos que son idénticos o casi idénticos al reactor 1 de Fukushima". La mayoría de los habitantes de Vermont, entre ellos el gobernador del estado, Peter Shumlin, apoya el cierre del reactor Vermont Yankee, diseñado y construido por General Electric.

 

La crisis nuclear en Japón ha tenido repercusiones a nivel mundial. Hubo manifestaciones en toda Europa. Eva Joly, miembro del Parlamento Europeo, dijo en una manifestación: "La idea de que esta energía es peligrosa pero podemos manejarla se ha desechado hoy. Y sabemos cómo eliminar las plantas nucleares: necesitamos energía renovable, necesitamos molinos, necesitamos energía geotérmica y necesitamos energía solar". Suiza detuvo sus planes de renovar las licencias de sus reactores, y 10.000 manifestantes en Stuttgart exhortaron a la Canciller alemana Angela Merkel a que ordene el cierre inmediato de las siete plantas nucleares alemanas construidas antes de la década del 80. En Estados Unidos, el diputado demócrata de Massachusetts, Ed Markey, dijo "Lo que está sucediendo en Japón en este momento da indicios de que también en Estados Unidos podría ocurrir un grave accidente en una planta nuclear".

 

La era nuclear se inició no muy lejos de Fukushima, cuando Estados Unidos se convirtió en la única nación de la historia de la humanidad que lanzó bombas atómicas sobre otro país, dos bombas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki y mataron a cientos de miles de civiles. El periodista Wilfred Burchett fue el primero que describió la “plaga atómica”, como la llamó: “En estos hospitales encuentro gente que cuando cayeron las bombas no sufrió ninguna lesión, pero ahora están muriendo a causa de las secuelas. Su salud comenzó a deteriorarse sin motivo aparente”. Más de 65 años después de que se sentara en los escombros con su vapuleada máquina de escribir Hermes y escribiera su advertencia al mundo, ¿qué hemos aprendido?